Dos días después del terremoto en el noreste de Japón, millones de personas siguen sin electricidad ni agua potable en las zonas afectadas, mientras el Gobierno alerta de que puede haber apagones si no se ahorra luz.
Según datos oficiales divulgados por la televisión NHK, al menos 1,4 millones de hogares carecen de agua potable desde el viernes y otras 2,5 millones de viviendas están a oscuras en Aomori, Iwate, Miyagi y Fukushima. También se está racionando el combustible en las gasolineras en esas provincias golpeadas por el sismo.
ORDEN Pese a la situación difícil, los japoneses no saquean.

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